E y G está radicada en Jaén, cuna del aceite de oliva español, lo que la sitúa en una posición de privilegio en el conocimiento de los procesos de producción de aceite de oliva, y dispone de tecnología propia para el tratamiento de los subproductos generados en su extracción como son el alpechín y los orujos de dos fases.
Igualmente, dispone de procedimientos de eliminación de subproductos obtenidos en la extracción de alcohol procedente de residuos vínicos con un gran aprovechamiento energético.